Gesti del Quijote

Autore: Corrado Bologna
In: Critica del testo. IX/1-2, 2006
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Abstract

Gesti del Quijote
Si celano nel Quijote, come in tutti i grandi libri, alcuni gesti la cui descrizione rimane in genere inavvertita, e quindi viene trascurata dal lettore. Sono soprattutto gesti legati a eventi concreti e consueti: uscire presto, all’alba, per avviarsi a qualche impresa; mettere la mano sulla guancia con atteggiamento pensoso; alzare gli occhi verso il cielo o abbassarli a fissare la terra. I personaggi che li compiono «non sanno» (e comunque non dimostrano di sapere) che stanno compiendoli; e chi legge, distratto dal procedere della narrazione, tira dritto passando accanto a quelli che invece, a un esame più attento, si rivelano segnali di una volontà autoriale occultata, indicatori di collegamenti profondi fra luoghi testuali, ma ben riconoscibili attraverso lo scavo filologico. Si scopre così che lo stesso autore, in apparenza svagato e persino privo di ispirazione (il modulo autoironico è tipico di Cervantes, che vi ricorre fin dalla prima pagina del Prólogo), ha proceduto alla disseminazione di dispositivi testuali segreti, accuratamente camuffati, dissimulati in luoghi-chiave del libro. Anche il valore di quei minimi gesti si svela allora nella sua forza allegorica, talvolta simbolica, arricchendo i piani dell’interpretazione, e nel contempo evidenziando la ricchezza ermeneutica del ricorso agli strumenti della filologia.

Se ocultan en el Quijote, como en todos los grandes libros, algunos gestos cuya descripción pasa generalmente inadvertida y que, por lo tanto, el lector descuida. Son sobre todo gestos ligados a sucesos concretos y habituales: salir temprano, amanecer, para encaminarse hacia alguna hazaña; poner la mano en la mejilla con actitud pensativa; levantar los ojos hacia el cielo o bajarlos para mirar fijamente la tierra. Los personajes que los realizan «no saben » (y, de todas formas, no demuestran saber) que están realizándolos; y quien lee, distraído por el progreso de la narración, sigue derecho pasando al lado de las que, en cambio, con un examen más atento, se revelan señales de una voluntad de autor oculta, indicadores de relaciones profundas entre lugares textuales, pero bien reconocibles a través del análisis filológico. Se descubre, de esta forma, que el mismo autor, aparentemente distraído e incluso carente de inspiración (el módulo autoirónico es típico de Cervantes y se encuentra desde la primera página del Prólogo), ha llevado a cabo una siembra [ha sembrado a lo largo del texto] de dispositivos textuales secretos, camuflados con cuidado, disimulados en lugares-clave del libro. También el valor de esos gestos mínimos se revela entonces en su fuerza alegórica, a veces simbólica, enriqueciendo los planos de la interpretación y, al mismo tiempo, evidenciando la riqueza hermenéutica del recurso a los instrumentos de la filología.